Al final fuimos seis los que nos presentamos a las 9:00 de la mañana dispuestos a completar el recorrido que se había preparado días antes. La climatología no acompañaba, porque había mucha humedad, mucho frio y el suelo estaba mojado. Después de algunos arreglos (si David llega a salir con la camisetilla que llevaba y sin el chubasquero que le prestó Aarón, habríamos bajado un cubito de hielo) comenzamos a subir a ritmo, intentando llegar todos juntos arriba.
Roberto y David tuvieron un pequeño percance y besaron el suelo; así que se llevan para casa unos raspones, pero sin mayores complicaciones. Seguimos pasando mucho frio aunque menos mal que el Presi, Nacho, nos invitó a un cafetito calentito en la Cruz de Tejeda.
Al final, salió un poco el sol y facilitó la bajada.











